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Titulares sobre crisis económica mundial afectan niveles emocionales

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Los titulares usan palabras como “caída” y “desplome” para describir pronunciados declives en la bolsa de valores esta semana, y los expertos afirman que las emociones de muchos estadounidenses también sufren.

Apenas cuatro años tras el primer derrumbe financiero, las personas se enfrentan ahora a temores de una recesión “doble”, inminentes recortes en los presupuestos federales y estatales, y el shock de la primera devaluación de la calificación crediticia del país (por la agencia Standard & Poor’s). El lunes, Wall Street sufrió su descenso más pronunciado desde 2008, y en las bolsas de todo el mundo siguen las liquidaciones.

Los últimos días podrían haber cobrado un precio psicológico muy alto a los estadounidenses preocupados por su futuro financiero.

“Esto invoca nuevamente el miedo y la incertidumbre”, aseguró el Dr. Carl Greiner, profesor de psiquiatría del Centro Médico de la Universidad de Nebraska. “Muchas personas tenían la esperanza de que la economía volviera a enderezarse para poder comenzar a ahorrar para su jubilación o la educación de sus hijos, o para volver a trabajar. Ahora, esas cosas quedan en el limbo”.

Pero no se trata solo de la ansiedad sobre el estado de la economía o de los ahorros personales, o falta de los mismos. La gente también siente mucha rabia, sobre todo contra los legisladores.

“Todos estamos ansiosos. Todos estamos disgustados y enojados porque pensamos que nuestros legisladores nos han llevado a esto”, señaló Alan Hilfer, director de psicología del Centro Médico Maimonides en la ciudad de Nueva York.

“Estamos viendo un fracaso del liderazgo”, añadió Alan Manevitz, psiquiatra de familia del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York. “Es como ver a sus padres pelear y no poder ponerse de acuerdo sobre un liderazgo unificado. Cada quien tiene que arreglárselas para comprender qué sucede, y eso crea mucho temor dentro de nosotros… mostramos inestabilidad, y la gente desea ver estabilidad”.

Atribuir el disgusto al “cansancio de la recesión” es fácil, pero muchos expertos opinan que en realidad hay algo más. Lo que la gente ha estado sintiendo es cansancio de la recesión. Pero el reciente furor en Capitol Hill y Wall Street lo agravó, anotaron.

“Si el cansancio de la recesión fuera una llave de agua, se escucharía un goteo de lo lento que se mueven las cosas”, comentó Greiner. “Esta situación es más como que la lavadora se dañó, la llave está abierta del todo y no sabemos cómo cerrarla… es algo mucho más preocupante, y comienza a plantear la pregunta de a dónde llegaremos”.

La fijación de los medios de comunicación con todos los detalles de la economía no ayuda.

“Los medios financieros han convertido a las finanzas en un deporte para espectadores. Las cubren minuto a minuto, como si estuvieran narrando un juego de básquetbol que va a ritmo acelerado”, dijo Manevitz. “Crean un temor que produce una sensación de abismo”.

Pero los expertos concurren en que hay cosas que los estadounidenses pueden hacer para recuperar cierta sensación de control y equilibrio emocional.

Una sería reducir el tiempo que pasan viendo noticias financieras. “Me voy directo a los deportes”, dijo Hilfer. “Debemos enfocarnos en lo que podemos hacer y lo que podemos controlar”.

Y Greiner aconsejó no hacer nada de forma precipitada, ya sea con las finanzas u otras áreas. “Si tiene un asesor financiero o alguien de la familia que sea bueno con el dinero, [primero] hable con ellos antes de hacer algo de repente”, aconsejó.

Las personas también pueden sentirse agradecidas de lo que aún tienen, señaló Manevitz.

“Si trabaja, agradezca que tiene trabajo. No se concentre en lo que no tiene. Tome medidas, las que sean. Comience a gastar un poco menos y enfóquese en otras cosas valiosas en su vida, su familia y su salud”, planteó.

Y recuerde que el optimismo siempre tiene un lugar.

“Nos recuperamos”, añadió Hilfer. “Lo útil sería reconocer que cuando sucede algo así, las cosas están diseñadas para estabilizarse de nuevo. . . Con suerte, la gente podrá observar la historia y obtener cierto sentido de esperanza sobre el futuro. Es difícil saber si es esperanza falsa, pero sí parecemos capaces de recuperarnos”.

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